En algn lugar, el hijo de Rebecca tiene 10 aos. Podra estar en Nairobi, donde ella vive, o podra estar en otro lugar. Podra, lo sabe en lo profundo de su corazn, estar muerto.

Han pasado cinco aos desde que el hijo de Carol, de dos aos, fue secuestrado en medio de la noche. "Lo quera tanto", afirm. "Los perdonara si me devolvieran a mi hijo".

En Nairobi, mujeres vulnerables son vctimas de un floreciente mercado negro de bebs. A lo largo de una investigacin de un ao, Africa Eye ha encontrado evidencia de nios arrebatados a madres sin hogar y vendidos para obtener ganancias enormes.

RebeccaRebecca, una de las protagonistas de esta nota, con una de sus hijas. "Tienes que estar alerta", afirma. "La gente rica te roba a tu beb mientras duermes".

Descubrimos el trfico ilegal de nios en clnicas callejeras y el robo de bebs por encargo en un importante hospital administrado por el gobierno.

Y en un esfuerzo por exponer a esos funcionarios gubernamentales, arreglamos con un cargo de un hospital -quien us documentacin legtima para hacerse cargo de la custodia de un nio de dos semanas- la compra de un nio abandonado.

Los ladrones de bebs van desde oportunistas vulnerables hasta delincuentes organizados, con frecuencia trabajando juntos.

Entre los oportunistas se encuentran mujeres como Anita, una bebedora empedernida y usuaria de drogas que vive intermitentemente en la calle, y gana dinero robando hijos a mujeres como Rebecca, yendo a por madres con bebs menores de tres aos.

"Se utilizan para sacrificios"

Africa Eye se enter de la existencia de Anita a travs de una amiga suya, que quiso permanecer en el anonimato. La amiga, que pidi que la llamaran Emma, dijo que Anita tena diferentes mtodos para arrebatar nios en la calle.

"A veces ella habla primero con la madre, para tratar de ver si la madre sabe lo que planea hacer", dijo Emma. "A veces droga a la madre, le da pastillas para dormir o pegamento. A veces juega con el nio.

"Anita tiene muchas formas de conseguir nios".

EmmaEmma ayud a exponer a una mujer que saba que estaba robando bebs a mujeres en la calle.

Hacindose pasar por compradores potenciales, Africa Eye organiz una reunin con Anita en un bar del centro de Nairobi frecuentado por vendedores ambulantes. Anita nos dijo que estaba bajo presin de su jefe para robar ms nios y describi un secuestro reciente.

"La madre era nueva en las calles, pareca confundida, sin darse cuenta de lo que estaba pasando", dijo. "Ella me confi a su hijo. Ahora tengo al nio".

Anita explic que su jefe era una mujer de negocios local que compraba bebs robados a pequeos delincuentes y los venda para ganar dinero.

Algunos de los clientes eran "mujeres estriles, por lo que para ellas esto es una especie de adopcin", pero "algunos los usan para sacrificios".

"S, se utilizan para sacrificios. Estos nios simplemente desaparecen de las calles y nunca se los vuelve a ver".

Esa pista oscura se hizo eco de algo que Emma ya nos haba dicho, que algunos compradores "usan a los nios para rituales".

Kayole childEl trfico de nios est "florenciendo", dijo una periodista local.

En realidad, una vez que Anita ha vendido a un nio, sabe poco sobre su destino. Se los vende a la empresaria por 50.000 chelines si es una nia o 80.000 chelines si es un nio: US$460 o US$720.

Ese es aproximadamente el precio actual en Nairobi por robarle un nio a una mujer en la calle.

"La mujer de negocios nunca dice lo que hace con los nios", asegur Emma. "Le pregunt a Anita si saba lo que hace con ellos, y me dijo que no le importa nada, si los lleva a la brujera o lo que sea. Mientras tenga dinero, no pregunta".

Poco despus de la primera reunin, Anita llam para concertar otra. Cuando llegamos, estaba sentada con una nia que dijo que tena cinco meses y que acababa de secuestrar momentos antes, despus de ganarse la confianza de la madre.

"Ella me la dio por un segundo y me escap con ella", dijo.

Anita dijo que tena un comprador esperando para comprar a la nia por 50.000 chelines (US$460).

Emma, nuestra fuente, intent intervenir, diciendo que le haban presentado a un comprador que poda pagar 80.000 (US$720).

"Eso es bueno", dijo Anita. "Sellemos el trato para maana".

Se fij una reunin para las 5 de la tarde. Debido a que la vida de un nio estaba en peligro, Africa Eye inform a la polica, que organiz un operativo encubierto para arrestar a Anita y rescatar al nio, una vez que nuestro comprador se hubiera encontrado con ella.

Nia de cinco mesesUna nia de cinco meses que fue supuestmente robada en Nairobi.

Probablemente sera la ltima oportunidad antes de que la nia desapareciera.

Pero Anita nunca apareci y, a pesar de intentarlo durante das, no pudimos encontrarla.

Semanas despus, Emma finalmente la localiz. Nos dijo que Anita asegur haber encontrado un postor ms alto y que us el dinero para construir una casa de dos habitaciones, de hojalata, en una de las favelas de la ciudad.

La nia haba desaparecido. La polica todava tiene un expediente abierto sobre Anita.

"Supongamos que acemos esto"

No existen estadsticas fiables sobre la trata de nios en Kenia, ni informes gubernamentales ni encuestas nacionales exhaustivas.

Las agencias responsables de encontrar nios desaparecidos y rastrear el mercado negro carecen de recursos y personal.

Una de las pocas salvaguardas para las madres cuyos hijos son robados es Missing Child Kenya, una ONG fundada y dirigida por Maryana Munyendo. En sus cuatro aos de funcionamiento, la organizacin ha trabajado en unos 600 casos, dijo Munyendo.

"Este es un problema muy importante en Kenia, pero no se reporta mucho. En Missing Child Kenia apenas hemos araado la superficie".

El tema "no ha sido priorizado en los planes de accin de respuesta para el bienestar social", afirm.

Eso se debe, en parte, a que se trata de un delito cuyas vctimas suelen ser mujeres vulnerables y sin voz, como Rebecca, que no tienen los recursos ni el capital social para llamar la atencin de los medios o impulsar la accin de las autoridades.

"El subregistro tiene una fuerte correlacin con la situacin econmica de las vctimas", dijo Munyendo.

"Carecen de los recursos, las redes y la informacin para poder ir a algn lado y decir: 'Oye, alguien puede hacer un seguimiento de mi hijo desaparecido?".

KayoleEn favelas como Kayole, en Nairobi, hay muchas clnicas ilegales.

La fuerza impulsora detrs del mercado negro es un estigma cultural persistente en torno a la infertilidad. "La infertilidad no es algo bueno para una mujer en un matrimonio africano", relat Munyendo.

"Se espera que tengas un hijo y debera ser un nio. Si no puedes, es posible que te echen de casa. Entonces, qu haces? Robas un nio".

Lo ms probable es que una mujer en esa situacin se ponga en contacto con un traficante como la jefa de Anita, que usa a personas vulnerables como ella para secuestrar nios en la calle. O podran estar conectados con alguien con acceso a un hospital.

Segn la investigacin de Africa Eye, las redes de trfico de nios estn operando dentro de algunos de los hospitales gubernamentales ms grandes de Nairobi.

A travs de una fuente, nos acercamos a Fred Leparan, trabajador social clnico del hospital Mama Lucy Kibaki. El trabajo de Leparan es proteger el bienestar de los nios vulnerables nacidos en Mama Lucy.

Pero nuestra fuente asegur que Leparan estaba directamente involucrado en el trfico. La fuente se reuni con Leparan y le dijo que conoca a una mujer desesperada por comprar un hijo despus de no haber logrado concebir.

"Tengo a este beb en el hospital", respondi Leparan. "Lo dejaron hace dos semanas y nunca regresaron".

Segn nuestra fuente, esta no era la primera vez que Leparan haba arreglado la venta de un nio.

"El ltimo caso me asust", afirm Leparan en la reunin, que fue grabada por Africa Eye. "Supongamos que hacemos esto: quiero un plan que no nos cause problemas ms adelante", dijo.

"Es muy arriesgado"

Los nios como el beb abandonado que ofrece Leparan deben ser llevados a un hogar de nios del gobierno mientras son colocados oficialmente con padres adoptivos que han sido sujetos a controles. Cuando personas como Fred Leparan los venden ilegalmente, nadie sabe realmente dnde terminarn.

Rebecca"Todas queremos ser madres para nuestros hijos", dijo Rebecca. "No es nuestra culpa el estar en las calles".

Hacindose pasar por una mujer llamada Rose, una reportera encubierta de Africa Eye se encontr con Leparan en una oficina cercana al hospital.

Leparan hizo algunas preguntas superficiales sobre la situacin de Rose. Dijo que estaba casada pero que no poda concebir y que la familia de su marido la presionaba para dar a luz.

"Has probado la adopcin?" Pregunt Leparan.

"Lo pensamos, pero parece que es un poco complicado", respondi Rose.

Con eso, Leparan estuvo de acuerdo. El precio sera de 300.000 chelines, unos US$2.600.

"Si seguimos adelante con este trato, solo seremos nosotros tres, yo, t y l", dijo, sealando a Rose y a nuestra fuente. "Mi problema es confiar en alguien. Es muy arriesgado. Me preocupa mucho".

Dijo que se pondra en contacto para concertar la venta.

La eleccin de Adama

Entre los ladrones callejeros como Anita y los funcionarios corruptos como Leparan, hay otra capa en el negocio de la trata de nios en Nairobi.

En algunos de los barrios marginales de la ciudad se pueden encontrar clnicas callejeras ilegales con salas de parto para futuras madres. Estas clnicas improvisadas son un lugar conocido para el comercio de bebs en el mercado negro.

Mary AumaMary Auma opera una clnica en el barrio de Kayole.

Trabajando con una periodista local, Judith Kanaitha de Ghetto Radio, Africa Eye se acerc a una clnica en el vecindario Kayole de Nairobi, hogar de miles de los residentes ms pobres de la ciudad.

Segn Kanaitha, el comercio de bebs est en auge en Kayole.

La clnica a la que nos acercamos es operada por una mujer conocida como Mary Auma, quien dijo que haba trabajado como enfermera en algunos de los hospitales ms grandes de Nairobi.

Kanaitha se hizo pasar por compradora. Dentro de la clnica, dos mujeres ya estaban en trabajo de parto.

"Esta tiene ocho meses y medio de embarazo, est casi lista para dar a luz", dijo Auma, susurrando. Ella se ofreci a vender el nio por nacer a Kanaitha por 45.000 chelines, unos US$410.

Auma no pareci preocupada por el bienestar de la madre despus del nacimiento. "Tan pronto como obtenga su dinero, se ir", dijo, agitando la mano. "Lo dejamos claro, nunca regresan".

La mujer en la clnica ese da era Adama.

Adama estaba arruinada. Al igual que Rebecca, haba sido abandonada por el hombre que la dej embarazada, y el embarazo le haba costado su trabajo en un sitio de construccin cuando ya no poda cargar pesadas bolsas de cemento. Durante tres meses, su casero la esper, luego la ech.

Entonces Adama decidi vender a su beb. Mary Auma no le estaba ofreciendo los 45.000 chelines que intentaba cobrarnos. Le dijo a Adama que el trato era por solo 10.000 (US$90).

"El sitio estaba sucio, usaba un pequeo recipiente para la sangre, no tena palangana y la cama no estaba limpia", cont Adama ms tarde, en una entrevista en su aldea. "Pero estaba desesperada y no tena otra opcin".

Adama dijo que el da que entramos en la clnica, Mary Auma acababa de inducirla, sin previo aviso, dndole comprimidos para tragar. Auma tena un comprador y estaba ansiosa por hacer la venta.

Pero el parto no fue sencillo. El beb tena problemas en el pecho y Auma le dijo a Adama que lo llevara al hospital Mama Lucy para recibir tratamiento.

Fred LeparanFred Leparan recibi unos US$2.700 por robar un nio del hospital Mama Lucy.

Despus de dos semanas, Adama fue dada de alta con el beb. Le envi un mensaje de texto a Auma, y Auma nos escribi.

"Ha nacido un nuevo paquete", escribi. "45.000".

En la clnica, Adama se reuni con Auma y su asistente. "Dijeron que el beb se vea bien y que si el cliente lo deseaba lo llevaran de inmediato", dijo.

Adama haba tomado la dolorosa decisin de vender a su hijo. Ahora lo estaba reconsiderando.

"No quera vender mi beb a alguien que no podra cuidarlo, o alguien que compra bebs para usarlos en otras cosas", asegur ms tarde.

As que Adama sali de la clnica ese da con su beb. Pero lo dej en el hospital infantil administrado por el gobierno, donde esperara a los padres adoptivos y, quizs, una vida mejor.

Nunca consigui el dinero que necesitaba. Ahora vive sola, lejos de Nairobi, y a veces suea con su hijo, se despierta temprano y piensa en l. A veces, si no puede volver a dormirse, camina en la oscuridad hasta que encuentra a alguien ms despierto.

Pero no se arrepiente de su eleccin. "Me siento en paz por haberle dado a mi beb al gobierno", dijo, "porque s que est a salvo".

La venta en el hospital

Fred Leparan, el trabajador social clnico en el hospital gubernamental, llam para decir que haba identificado a un beb que su madre haba entregado y que quera robar para nosotros.

El nio era uno de los tres nios en el hospital que esperaban ser trasladados a un hogar infantil cercano. El trabajo de Leparan era asegurarse de que llegaran a salvo.

Pero Leparan saba que una vez que los bebs salieran del hospital Mama Lucy, la posibilidad de que alguien de all verificara que haban llegado era pequea.

En el hospital, Leparan llen el papeleo necesario y se puso a hablar con el personal, que no tena idea de que estaban robando un nio bajo su vigilancia.

Rose, la reportera encubierta, esperaba afuera en un automvil. Leparan les dijo a las enfermeras del hospital que trabajaba para el hogar de nios y les pidi que le llevaran a los bebs.

Pareca cada vez ms ansioso, pero asegur a nuestra fuente que las enfermeras no los seguiran.

"No, no pueden, tienen trabajo que hacer", dijo. Luego inst al equipo a que se fuera rpidamente. "Si seguimos charlando as, alguien puede sospechar", dijo.

Momentos despus, el equipo sali del hospital Mama Lucy con tres bebs en el coche e instrucciones de llevar solo dos de ellos al hogar infantil. A partir de ah, el tercer beb podra haber ido a cualquier parte, a cualquier persona.

El equipo encubierto llev a los tres nios a salvo al hogar, donde sern cuidados hasta que se pueda organizar una adopcin legtima.

Ms tarde esa misma tarde, Leparan llam a Rose a una reunin y le indic que pusiera los 300.000 chelines (unos US$2.700) acordados sobre la mesa. Le indic que fuera a ver a un nutricionista. "Lo nico que hay que vigilar es la marca de la vacuna del nio", dijo.

"Adems, ten cuidado. Ten mucho cuidado".

Kibera childUn nio en la "favela" de Kibera, en Nairobi.

La BBC confront a Fred Leparan sobre esta transaccin, pero se neg a responder. El hospital tambin rechaz las solicitudes de comentarios, y Leparan parece haber mantenido su trabajo.

Tambin informamos a una ONG de derechos del nio sobre la clnica callejera ilegal de Mary Auma en Kayole, que a su vez inform a la polica. Pero Auma parece estar todava en el negocio. No respondi cuando le planteamos nuestras acusaciones.

E intentamos exponer nuestras acusaciones a Anita, pero pareca haber vuelto a desaparecer en las sombras de la calle.

Para las madres cuyos hijos fueron robados, nunca habr una resolucin real. La mayora sigue en el limbo, con la esperanza de volver a ver a su hijo, sabiendo que probablemente no lo harn.

Rebecca dara "todo" por ver a su hijo. "Y si muri, me gustara saberlo tambin".

El ao pasado, escuch que alguien vio a un nio en un vecindario lejano de Nairobi que se pareca a su hija mayor, la hermana de Lawrence Josiah.

Rebecca saba que probablemente no era nada, y no tena forma de llegar al barrio y no tena idea de dnde buscar si lo haca. Lleg hasta la estacin de polica local, pero no pudo obtener ayuda, y finalmente se rindi.

"Hay una posibilidad entre un milln de que estas mujeres vuelvan a ver a sus hijos", afirm Maryana Munyendo, de Missing Child Kenya. "Muchas de las madres de la calle son ellas tambin nias, y se aprovechan de su vulnerabilidad".

"Pero nadie debe asumir que la gente de la calle no tiene sentimientos, que no merecen justicia. Tienen sentimientos. La forma en que extraas a tu hijo si vives en un rea suburbana es la misma forma en que extraas a tu hijo si eres una madre en la calle ", dijo Muyendo.

Algunos de los bebs robados de la calle terminarn en esas reas suburbanas. A veces, Rebecca piensa en las mujeres ms ricas que pagaron por ellos, en qu se necesita para criar a un nio que sabes que le robaron a otra persona.

"Qu estn pensando?" se pregunta. "Cmo se sienten?".

Salvo las atribuidas a otras fuentes, las fotos son de Brian Inganga.

Tras la publicacin de la investigacin de Africa Eye, el gobierno de Kenia anunci que abra su propia investigacin sobre el trfico de nios. El Ministro de Trabajo y Proteccin Social, Simon Chelugui, declar que quien compre o venda a nios vctimas de trfico se enfrentar a toda la fuerza de la ley. Adems, tres altos cargos mdicos de un hospital pblico fueron arrestados por, supuestamente, dirigir una red de trfico de nios. Los arrestados declinaron hacer declaraciones. El jefe de polica, por su parte, orden una investigacin en los hospitales y hogares infantiles de Nairobi.