El funcionario en cuestión, según explicó Nicora, ya fue separado del cargo mientras avanza la investigación. El ministro aseguró que este tipo de situaciones son “inaceptables y no se deben normalizar”, especialmente cuando se trata de la relación entre agentes penitenciarios y reclusas.

Nicora también subrayó que, aunque no se tienen registros de hechos similares en los últimos cinco años, el caso será tratado con la mayor seriedad posible. Dependiendo de los resultados de la investigación, el caso podría ser remitido al Ministerio Público para su correspondiente seguimiento judicial.