En ese contexto, Emilio Samudio, presidente de la Asociación de Ostomizados del Paraguay, explicó que el uso habitual de estas bolsas es relativamente bajo. Señaló que, en términos generales, un paciente correctamente asistido puede utilizar alrededor de dos bolsas por semana, una frecuencia que también se aplicaría a niños bajo el cuidado de un adulto capacitado.
El referente agregó que el costo de estos insumos varía según su calidad, con precios que parten desde los 50 mil guaraníes en el mercado para productos de menor nivel. A partir de estos datos, la cantidad adquirida por el IPS fue considerada elevada en relación con la demanda actual.
Samudio también advirtió sobre el riesgo de que los insumos permanezcan almacenados sin uso efectivo. Según expresó, existe la posibilidad de que las bolsas “se estén pudriendo en depósitos” si no se implementa un mecanismo de distribución adecuado, lo que implicaría una pérdida de recursos y una oportunidad desaprovechada para atender a más pacientes.
Ante esta situación, la Asociación de Ostomizados del Paraguay propuso que las bolsas sean redistribuidas a nivel nacional. De acuerdo con sus registros, existen aproximadamente 150 niños ostomizados en el país, por lo que el lote adquirido podría cubrir sus necesidades durante al menos seis meses.
La organización planteó como antecedente un esquema similar implementado anteriormente con apoyo de la Dirección de Beneficencia y Ayuda Social (DIBEN), sugiriendo que el IPS podría adoptar un mecanismo de articulación para garantizar que los insumos lleguen a quienes los necesitan, independientemente de su cobertura médica.
Además, se mencionó que, en determinados casos, las bolsas pediátricas también podrían ser utilizadas por pacientes adultos, ampliando así las posibilidades de aprovechamiento del stock disponible.



COMENTARIOS