El documento señala que “todos los niños tienen el derecho de ser operados por cirujanos pediátricos y no deben ser obligados a ser sometidos a una intervención con cirujanos que no tienen experiencias en patologías pediátricas”.

El viernes pasado, en la clínica Ingavi, un cirujano general operó a un niño de 6 años de edad, lo que el gremio califica como una irregularidad y apela a la ética de sus colegas en caso de que vuelva a presentarse un caso como este, más allá de que se vean presionados por las autoridades de la institución.

“Sentimos que esta situación ya se les salió de las manos a los negociadores de la patronal y ven a los pacientes como número y no como seres humanos en una situación de vulnerabilidad, siendo, en este caso, niños”, agrega el pronunciamiento.

Ante esta dificultad, el IPS obtuvo ayer una medida cautelar que obliga a los cirujanos pediátricos a prestar servicios, incluso en medio de esta medida de fuerza. La disposición será un parche ante lo que está sucediendo.