Diez de las 12 jugadoras del combinado nacional no cantaron el himno nacional antes del comienzo de su partido de ayer contra Mongolia en la Copa de Asia Femenina FIBA que se disputa en Bangkok, en una aparente muestra de apoyo a las protestas que sacudieron el país el año pasado.

Mientras suena el himno, las basquetbolistas mantienen silencio con gesto serio y la cabeza levantada, y solo dos de ellas parecen murmurar, según se puede observar en videos en redes sociales.

La reacción de los medios oficiales del país persa no se ha hecho esperar: “traidoras”, “mujeres manipuladas” y “perdedoras” son algunos de las acusaciones que han dirigido contra las jugadoras.

“El traicionero silencio de las jugadoras de básquet ha provocado numerosas cuestiones, no solo entre los amantes del deporte, sino también entre todos los miembros de la sociedad”, afirmaba la agencia oficial Mizan, perteneciente al Poder Judicial.

El silencio de las jugadoras fue “extraño y doloroso”, de acuerdo con Mizan, y supone una falta de “respeto al sagrado uniforme” iraní.

La agencia oficial del Poder Judicial pidió a las jugadoras que se “disculpen al pueblo de Irán por el amargo y desafortunado incidente”.

Además pidió a la Federación de Baloncesto nacional que tome medidas para “prevenir que (las jugadoras) continúen con sus actividades”.

La agencia Fars, perteneciente a la Guardia Revolucionaria, señaló a las jugadoras por estar supuestamente manipuladas por los enemigos del país.

Con información de Infobae