En el caso de Karami, un abogado que lo defendía de nombre Mohammad Hossein Aghasi, dijo a través de redes sociales que al deportista no se le dejó ni siquiera hablar con su familia antes de ser ejecutado, agregando además que el hoy fallecido inició una huelga de hambre de alimentos secos en el último tiempo porque no le permitían contar con su defensa.
De momento se maneja que la cifra de condenados a muerte en Irán por las protestas asciende a 41 personas, aunque existen especulaciones de que podrían ser muchos más.



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