El miércoles, dos terroristas suicidas se inmolaron en un cementerio de este municipio, donde se celebraba un acto para recordar la muerte de Qassem Soleimani, el general de la Guardia Revolucionaria de Irán.
El Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad de los ataques.
Sunitas versus chiítas
La rivalidad entre el Estado Islámico (antiguo Estado Islámico de Irak y Levante) e Irán existe desde hace diez años, y la elección de un acto con motivo de la muerte de Qassem Soleimani para llevar a cabo un doble ataque no carece de razón.
Soleimani fue quien organizó y comandó las milicias chiítas que ayudaron a derrotar al Estado Islámico en Irak y Siria. Logró reunir a 60.000 hombres armados entrenados, que formaron las Fuerzas de Movilización Popular y retomaron los territorios invadidos por el EI. En 2017, el EI fue expulsado de Irak. Dos años después, fue definitivamente derrotado en Siria.
A pesar de haber perdido todo el territorio conquistado, lo que hacía inviable la idea de un califato, el Estado Islámico siguió siendo un grupo terrorista que opera en varios países del mundo.



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