“El regreso a la financiación de la UNRWA no cambiará el hecho de que la organización es parte del problema y no será parte de la solución en la Franja de Gaza”, indicó el Ministerio de Exteriores de Israel en un comunicado, en el que asegura haber entregado a todos los donantes información de inteligencia sobre la participación de empleados de esta agencia de la ONU en la masacre del 7 octubre.
Israel informó a la UNRWA a finales de enero de que 12 de sus 30.000 empleados estuvieron implicados en los ataques, aunque el director de la agencia, Philippe Lazzarini, aseguró la semana pasada en su primera intervención en la Asamblea General de la ONU desde el escándalo, que el país hebreo nunca aportó pruebas concluyentes que demostraran la relación de sus trabajadores con Hamás.
“Israel pide a los gobiernos de Canadá y Suecia que suspendan la financiación y no apoyen a una organización en cuyas filas se encuentran cientos de miembros de la organización terrorista Hamás”, incidió el Ministerio de Exteriores de Israel, que la semana pasada aseguró tener información de que al menos 450 empleados de la UNRWA son miembros de Hamás.
Fuente: EFE



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