Unas 16 personas que vivían en el barrio de Isawiyyeh, en Jerusalén Este, han visto destruido su hogar por las fuerzas israelíes este lunes.

Los residentes se enfrentaron a la policía durante la demolición aunque no hubo heridos.

Según la alcaldía de Jerusalén, controlada por Israel, la vivienda de tres plantas carecía de permiso de construcción. Es el caso de muchas casas palestinas en la ciudad Santa ya que las autoridades israelíes les deniegan generalmente este permiso e incluso les prohiben llevar a cabo reparaciones en las viviendas construidas antes de la ocupación israelí de la parte oriental de la ciudad en 1967.