“Hamas ha lanzado más de 3.500 misiles contra la población civil de Israel y cada uno de ellos significa un crimen de guerra e Israel tiene derecho a defenderse”, expresó el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores y excónsul del país en Miami Lior Haiat, durante una conferencia de prensa telemática desde Jerusalén.

Los ataques de Hamas han causado al menos una docena de muertes en la población israelí, y en respuesta Israel ha lanzado una ofensiva militar sobre blancos terroristas en la Franja de Gaza que, acorde a informes extraoficiales, ha ocasionado al menos dos centenas de muertes en territorio palestino.

“Nuestro propósito es frenar los ataques a la población civil y evitar que esto vuelva a ocurrir”, señaló el diplomático.

De hecho, el lanzamiento de misiles por parte del grupo terrorista Hamas, desde la llamada Franja de Gaza, contra objetivos civiles en territorio israelí, data de más de 20 años, y el Ejército del país ha respondido con ataques militares, que incluso ha conllevado a incursiones terrestres en el pasado, en busca de enclaves terroristas.

“No tenemos que pedir perdón por tener un sistema de defensa sofisticado porque el objetivo es defender a nuestro país, a la población”, señaló el teniente coronel Jonathan Conricus, vocero del Ejército, durante la conferencia telemática.

De los más de 3.500 misiles lanados por Hamas, “la mayoría ha sido interceptado por la defensa israelí y al menos 500 han caído en territorio de Gaza”, lo que podría haber causado muerte entre palestinos, informó el vocero militar.

“Reiteramos, nuestro objetivo es defender el país y disminuir la capacidad operativa de Hamas”, subrayó.

La tarea de ‘limpieza’ no es fácil: “Hamas ha construido un sinfín de túneles en gaza, donde guardan sus recursos militares”, expuso el coronel militar.

Por ello, “hemos visto mucha destrucción porque muchos de esos túneles fueron construidos en zonas urbanas, cerca o debajo de viviendas, para mantenerlas fuera de la vista, y eso dificulta la operación” y en ocasiones causa daños y pérdidas humanas, argumentó el teniente coronel.

De cualquier manera, el militar acentuó que el Ejército informa, por medio de altoparlantes, el inminente bombardeo de un objetivo una hora antes de que ocurra, para facilitar la salida de civiles.

Ese es el caso del edificio que acogía a varios medios de prensa internacional, donde radicaba uno de los centros de operaciones de Hamas.

Entretanto, la comunidad internacional, incluyendo Estados Unidos, clama por un alto al fuego, aunque está claro que Israel aguarda por el fin de los ataques de Hamas.

“Mientras sigan lanzando cohetes, la negociación no es posible”, señaló el teniente coronel.

“Israel tiene derecho a defenderse”, exclamaron por separado la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente estadounidense, Joe Biden.

¿Por qué sucede esto?

El conflicto comenzó con la partición del territorio entre palestinos e israelíes en 1947 y la invasión de cinco ejércitos árabes que estaban inconformes con la creación de un estado hebreo en la zona, que resultó en la reafirmación de la nación de Israel.

Desde entonces, no han sido pocos los conflictos, guerras y ocupaciones que han provocado destrucción y muertes y la atención del mundo.

Un número de acuerdos de paz apuestan por el respeto a la existencia de un estado palestino y el otro hebreo, pero intereses religiosos y políticos ha saboteado la promulgación con el beneplácito de ambas partes: Israel asegura reconocer la existencia de Palestina, pero Hamas, y otras cédulas terroristas, no aceptan la presencia de Israel.

El nuevo ataque de Hamas está motivado por la sucesión de enfrentamientos con la policía israelí en la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén Este, donde se encuentra la roca sagrada desde donde, según el islam, Mahoma ascendió al cielo.

La violencia se originó por la posibilidad de que familias palestinas fueran expropiadas de sus viviendas por antiguos dueños, un asunto que es discutido aún en los tribunales del país.

Las protestas fueron llevadas a otras ciudades, en las que 21 palestinos murieron en enfrentamientos con las fuerzas del orden.