Con esta decisión, el gobierno de Santiago Peña abre un frente con la Unión Industrial Paraguaya (UIP), que empieza a dudar sobre el discurso del Ejecutivo a favor de la producción nacional y la promesa electoral de crear 500.000 puestos de trabajo. Mientras tanto, las bases de la disidencia denuncian que el Clan Zacarías amaña las licitaciones del Gobierno central para recaudar fondos y financiar la próxima campaña electoral.

La adjudicación fue para la empresa Movicor SACI, representada por Óscar Ignacio Cantero, que proveerá a las oficinas del Estado unos 15.112 muebles de la marca Marelli de producción brasileña. La adquisición fue catalogada por la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) como un "caso exitoso de ahorro" tras la entrada en vigencia de la tienda virtual, una plataforma que permite a las instituciones del Estado comprar productos nacionales, situación que no ocurrió.

Javier Giménez, ministro de Industria y Comercio. 

Javier Giménez, ministro de Industria y Comercio. 

Presidencia de la RepúblicaGentileza

El catálogo de Marelli encajó sin inconvenientes con el pliego de bases y condiciones de la licitación, fruto de un convenio entre el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), a cargo de Claudia Centurión y la Itaipú Binacional, a través de sus fundaciones Tesai y Fundación Parque Tecnológico Itaipú, expuestas a cualquier auditoría. Lo controvertido del caso es que una empresa pública y el Estado hayan optado por muebles fabricados en Brasil y no en el país, a pocas semanas del pupitregate.

Esta compra se suma a la seguidilla de adquisiciones que la Itaipú realizó, sin control alguno, con los fondos de los royalties, que hoy rondan los USD 2.200 millones provenientes de los acuerdos por compensación de la hidroeléctrica. Esos recursos fueron suspendidos el año pasado para después acumularse en este periodo.

La adquisición fue catalogada por la DNCP como un 'caso exitoso de ahorro' tras la entrada en vigencia de la tienda virtual, una plataforma que permite a las instituciones del Estado comprar productos nacionales, situación que no ocurrió

Peña no solo equipó las oficinas del Gobierno con dinero de la Itaipú, sino también las escuelas a nivel país con la provisión de pupitres de procedencia china de la empresa Kamamya SA, por un monto de USD 32 millones. La adquisición fue cuestionada tanto por el ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, como por su par de Industria y Comercio, Javier Giménez. 

De acuerdo a los datos que se hicieron públicos, la cantidad adjudicada es de 328.687 muebles y cada set costó 738.000 guaraníes, cuando en páginas de China las ofertas del mismo tipo de mobiliario rondan los 26 dólares, es decir, unos 204.000 guaraníes. El principal accionista de Kamamya,  Long Jiang, tiene vínculos con el vicepresidente Pedro Alliana, quien administra las dos binacionales desde las sombras.

El presidente Santiago Peña. 

El presidente Santiago Peña. 

"Tenés que cumplir muchos requisitos para trabajar con el Estado si entrás por el conducto de Contrataciones Públicas. Pero si entrás por medio de las fundaciones de la Itaipú, como Tesai y Parque Tecnológico, es otra cosa. Ahí hay 2.200 millones de dólares para distribuirse. En la UIP están muy molestos, pero no lo van a decir todavía directamente porque tienen varios convenios con la Itaipú que les permite recibir unos 800 mil dólares", dijo a LPO una fuente del rubro productivo.

Los empresarios industriales no esconden su sorpresa -aunque aún no la hagan explícita- por la actitud de ir en contra de la generación de empleo, que perciben como avalada por el Gobierno, cuando uno de los pilares del discurso de Peña, antes y después de asumir el Ejecutivo, pasaba por apostar a la industria paraguaya. Cabe mencionar que la participación del Estado, en lo que respecta a la producción nacional y consumo, ronda el 56%, en tanto los privados aportan un 44% a la actividad económica.