La fiscalía venezolana había solicitado la detención y extradición de Ramírez por "malversación, blanqueo de capitales y asociación delictiva" después de que este, uno de los hombres de confianza del fallecido líder socialista venezolano Hugo Chávez, rompiera a finales de 2017 con su sucesor, Nicolás Maduro. El gobierno venezolano podría apelar la sentencia ante el Tribunal de Casación de Italia, pero el abogado De Vita estima que obtendría pocos resultados ya que el fallo no sólo atañe el caso de Ramírez.

Se trata de una sentencia importante, ya que la justicia italiana cambió completamente de posición después de que Ramírez obtuviera en julio el estatus de refugiado y fuera considerado un perseguido político. "Presentamos una amplia documentación con las sentencias y sanciones aplicadas por la ONU y la Unión Europea a Venezuela y en las que se demuestran las violaciones de los derechos humanos cometidas por ese país", añadió De Vita.

En julio pasado la Corte de Apelaciones había emitido un dictamen favorable a la extradición, pero en septiembre pidió una sentencia contraria después de recibir la documentación de la defensa de Ramírez. El expresidente de la poderosa compañía petrolera estatal PDVSA (2004-2014) y exministro de Petróleo (2002-2014), que fue también embajador ante la ONU, acusa al gobierno actual venezolano de haber destruido la economía del país y de haber transformado a Venezuela en una sangrienta dictadura.

Ramírez considera que fue víctima de falsas acusaciones para eliminar a un opositor importante. El llamado "zar del petróleo", de 58 años, ingeniero de profesión, casado con una italiana, no ha querido hacer declaraciones a la prensa. Desde la embajada venezolana en Roma tampoco atendieron las llamadas de la prensa. (afp/ap).