"Él pidió disculpas, quiere jugar en Sao Paulo. Como nunca se apartó de los entrenamientos, siempre cumplió con sus obligaciones, entrenando bien, al 100%, sin tener problemas con nadie (...) entendimos el pedido de disculpas", comentó anoche el coordinador técnico Muricy Ramalho en una entrevista a un medio local.

"No podemos dejar de lado a un crack de estos. Él habló con el entrenador, pidió perdón y lo entendimos", agregó el legendario extécnico paulista, poniendo punto final a una de las novelas que ambientaban desde hace semanas el comienzo de temporada del fútbol de Brasil.

Rodríguez, de 32 años, se disculpó por no haber acompañado al plantel a disputar la Supercopa de Brasil que le ganaron al Palmeiras en penales el 4 de febrero en Belo Horizonte, según Ramalho.

El cafetero no estaba en la lista de convocados debido a inconvenientes físicos, que lo han privado de jugar este año, según el elenco, pero otros atletas lesionados sí viajaron.

Los medios locales aseguran, además, que su salida no pudo concretarse porque no llegó a un acuerdo financiero con Sao Paulo para rescindir su contrato, válido hasta el 30 de junio de 2025.