Puntualizó que la agrupación armada (como las otras dos de menor volumen) tienen en su esencia, la réplica de lo que fue en su momento de esplendor las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Y que como tal apuntaba a ganar adeptos en poblaciones campesinas en todos los departamentos del país. Eso no ocurrió -agregó- y quedó como un grupo criminal muy peligroso, pero sin capacidad de crecimiento.
“Si bien el EPP y otros grupos armados organizados tienen la esencia y ADN en FARC, FARC eran miles de soldados en armas, y el EPP era un clan, una familia que no superaba los 20”, dijo Cardozo.
Subrayó que la debilidad para crecer del EPP y de los otros grupos, proyecta sin embargo una fortaleza: su pequeña estructura de clan familiar, hace que sea muy difícil ser detectados.
“Para mí el EPP, el EML y ACA no son grupitos, son clanes familiares en el sentido de que es muy difícil llegar a ellos”, refirió.
Cardozo manifestó que los fuertes golpes que se propinó a los grupos terroristas, el año pasado, hizo que ahora sus referentes quieran emitir mensajes políticos sobre premisas falsas.
“Quieren transmitir mensajes pseudo políticos. La segunda carta contiene unos mensajes que están queriendo hacer llegar a otros grupos criminales similares”, concluyó.



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