El mismo sería el jefe de una organización dedicada a enviar cocaína a Europa utilizando la modalidad de «contenedor humano». La situación se le complicó cuando uno de sus propios “soldados”, detenido días después, luego de desvanecerse en la zona primaria de la Aduana, lo identificó como capo de la red de tráfico internacional de estupefacientes.

El pasado 20 de junio, un hombre que había ingerido unas 50 cápsulas de cocaína se desplomó súbitamente mientras intentaba cruzar a pie hacia Foz de Yguazú, Brasil. El sospechoso, identificado como Abrahan Santiago Vázquez Melgarejo, de 30 años, oriundo de Misiones, formaba parte de una logística destinada a trasladarlo hasta España como “contenedor humano” para el envío de cocaína al mercado europeo.

Tras su caída, Vázquez sufrió una herida cortante en el rostro y fue auxiliado por bomberos voluntarios, quienes lo trasladaron hasta el Hospital Regional de Ciudad del Este. Allí, una ecografía confirmó la presencia de decenas de cápsulas distribuidas a lo largo de todo el sistema digestivo.

Debido al alto riesgo de rotura -que hubiera significado una sobredosis mortal-, los médicos ordenaron su internación bajo estricta custodia policial hasta la expulsión natural de todas las cápsulas. El caso fue comunicado al fiscal de turno, Manuel Rojas Rodríguez, quien inició una causa por tráfico internacional de drogas.

Durante la intervención se incautaron también documentos y un teléfono celular del detenido, actualmente en proceso de peritaje. En sede fiscal, el detenido reconoció que actuaba bajo órdenes de Yonny Andrés Leguizamón Benítez, a quien describió como “el patrón” del esquema.

LA CAÍDA DEL “PATRÓN”

La caída de Leguizamón se produjo semanas antes, el 1 de junio, durante un allanamiento ejecutado por agentes especiales de la Senad y el fiscal antidrogas Elvio Aguilera, en una vivienda del barrio San Miguel de Presidente Franco. Dentro del domicilio, los intervinientes encontraron un centro artesanal de preparación de cápsulas de cocaína, con elementos indispensables para esta actividad: 9 cápsulas de cocaína listas para ser ingeridas, balanza de precisión, gato hidráulico, prensa metálica, bolsas, cintas adhesivas y otros insumos para el “negocio”.

Los investigadores sostienen que el sitio funcionaba como una “zona de carga” donde se preparaban cápsulas para ser enviadas posteriormente a Europa mediante “correos humanos”. La modalidad - conocida como contenedores humanos- es una de las más letales dentro del narcotráfico. Cada cápsula contiene cocaína compactada y envuelta en varias capas de látex o plástico. Una sola ruptura dentro del organismo puede causar un shock tóxico capaz de matar en minutos.

RED EN EXPANSIÓN

Reportes de inteligencia policial indican que el grupo liderado por Leguizamón operaba desde el Alto Paraná, reclutando personas en situación vulnerable para utilizarlas como mulas. La mayoría de los viajes tenían como destino final España, uno de los principales mercados para esta modalidad de tráfico.

El testimonio de Vázquez Melgarejo -considerado clave por la Fiscalía- no solo confirma la existencia de la red, sino que también compromete directamente a Leguizamón como organizador logístico y financista. Pese a la gravedad de los hechos y la evidencia incautada, la defensa del presunto narcotraficante estaría impulsando acciones para obtener medidas alternativas a la prisión preventiva.

Por su parte, el Ministerio Público continúa analizando los teléfonos, documentos y líneas de comunicación incautados tanto en el domicilio allanado como al recluta detenido en la frontera, y no se descarta que en los próximos días se dé la acusación del hombre. Se presume que podrían existir más mulas preparándose para viajar y que la organización tendría ramificaciones en Brasil y España.

Por ahora, la causa se mantiene en etapa de investigación, pero la declaración del joven de Misiones constituye el vínculo directo que la Fiscalía esperaba para sostener la acusación contra Leguizamón Benítez, quien no obstante persiste en forzar su libertad, para continuar con el “negocio”.