De acuerdo al escrito, la recusación es por supuesta falta objetividad de la fiscala, teniendo en cuenta “ciertas actuaciones dadas en este proceso investigativo y con mayor énfasis en esta fase final nos hace suponer que su actuar eventual o en las siguientes etapas de este proceso podría ser perjudicial para el esclarecimiento del hecho respecto a la participación de mi defendido”.

Entre otras cosas, denunció que la agente bloqueó reiteradamente la incorporación de pruebas de descargo ─como videos de circuito cerrado─ que demostrarían la inocencia del acusado.

Además, señaló que Villasboa actuó de manera hostil al negarse a dialogar sobre salidas procesales y formuló acusación sin valorar pruebas claves ofrecidas por la defensa.

“Esta conducta de por si ya evidencia la total falta de objetividad de la Agente Fiscal recusada y no conforme con ello, a días de la audiencia preliminar esta defensa ha intentado por varios medios conversar con la Agente Fiscal respecto a probables salidas procesales que nuestra parte podría ofrecer en audiencia preliminar, situación prevista dentro de nuestro ordenamiento legal, cuando la misma ha imposibilitado ello con una falta total de respeto a los profesionales quienes simplemente cumplimos con los trabajos que nos son asignados. Además, toda salida procesal debe ser fruto de un diálogo, cuestión que la misma ha evitado”, expresa parte del escrito. 

La audiencia preliminar está fijada para mañana, miércoles 6 de agosto, diligencia que quedaría suspendida con esta recusación.

Miguel Darío Sánchez Romero está acusado por los hechos ocurridos el 5 de octubre de 2024, cuando habría agredido violentamente a su pareja sentimental, Jessica Duarte, con quien mantenía una relación extramarital desde el año 2022. 

De acuerdo con la acusación, todo comenzó la noche anterior, durante la celebración del cumpleaños de Duarte en el bar Rockero, donde Sánchez se presentó sin invitación. Tras una discusión, el hombre fue expulsado del local por el personal de seguridad, pero regresó minutos después y volvió a insistirle para que se retiraran juntos. Al no lograr su cometido, se quedó merodeando la entrada por varios minutos.

Más tarde, ambos se reencontraron en las inmediaciones del supermercado Real San Vicente, desde donde se trasladaron en vehículo hasta el domicilio de Sánchez, en el barrio Pinozá. Allí, según el relato fiscal, Miguel Sánchez la golpeó brutalmente dentro del vehículo y luego la arrastró por el garaje y la vereda, aplicándole violencia física reiterada. Duarte presentaba múltiples lesiones en rostro, cabeza, brazos, piernas y zona costal, documentadas posteriormente en el informe médico legal.

Horas después, alrededor del mediodía, Sánchez llevó a Duarte hasta la casa de su madre, Stella Scappini, quien al ver el estado en que se encontraba su hija —con el rostro hinchado, hematomas y dificultades para caminar— preguntó qué había sucedido. Jessica respondió: “Miguel me pegó”, ante lo cual el hombre intentó silenciarla y justificar las lesiones alegando una supuesta caída por las escaleras.

La acusación también detalla que la relación entre ambos estaba marcada por episodios previos de maltrato, y citó un hecho ocurrido en agosto de 2022, cuando Sánchez la habría agredido en un bar público. Testigos indicaron que el hombre tenía un carácter celoso y autoritario, y que Duarte solía justificar su conducta por miedo o dependencia emocional.

El Observador