Luego de una semana de reposo, la diputada Johana Vega salió a defenderse este martes de las críticas por su ostentosa fiesta de cumpleaños que organizó en Mariano Roque Alonso. Los gestos de opulencia de la legisladora molestaron a la dirigencia colorada de la ciudad centralina, donde precipitó un quiebre dentro del equipo de su hermano, el concejal Julián Vega, que sigue sufriendo la fuga de dirigentes de la "primera hora".
Tras arribar a la sala de sesiones en Diputados, Johana fue interrogada sobre los recursos destinados a la fiesta, donde llegó a pagar USD 8 mil por una banda de música mexicana, pero consiguió librarse de los periodistas.
"No tenemos que hablar de algo tan costoso porque antes de ser diputada siempre festejaba así. Y voy a seguir festejando así con mis amigos. Yo me volví a endeudar con un préstamo", se defendió. El show, aclaró enseguida, fue un regalo de un amigo de su padre. "Yo no puedo rechazar un regalo", sostuvo. La diputada también se encargó de separar a su pareja, Eddie Jara, presidente de Petropar, del festejo.
Sin embargo, la defensa de Johana, luego de una semana de silencio absoluto, no hizo más que enfurecer a las bases, que señalan al Clan Vega por "acaparar todo recurso" -esquivando cualquier apoyo a la dirigencia- de cara a la campaña de 2026.
Julián Vega, segundo desde la izquierda.
"El malestar no pasa en las bases y hoy existe un quiebre dentro del comando. Los audios de algunas figuras de su primer anillo son claros. Dicen que están hartos de que acaparen todos los recursos", confirmó a LPO un presidente de seccional de Mariano Roque Alonso.
Pero la bronca no se detiene en los hermanos. El concejal se prepara para oficializar la precandidatura de su hija Guadalupe a la Junta Municipal, un escenario que incomoda al resto de los integrantes de la lista ante un pontencial direccionamiento de los fondos para costear la campaña oficialista.
El concejal se prepara para oficializar la precandidatura de su hija Guadalupe a la Junta Municipal, un escenario que incomoda al resto de los integrantes de la lista ante un pontencial direccionamiento de los fondos para costear la campaña oficialista
Uno de los últimos dirigentes cartistas de la "primera hora" en abandonar las carpas de Julián fue Gustavo Cañete, miembro de la seccional 2, quien ya se sumó al equipo de Ralo Aveiro, precandidato a intendente por el Movimiento de la A, para las próximas municipales de octubre. De origen colorado, Aveiro se presenta a sí mismo como una alternativa si la ANR no logra dar con un postulante competitivo.
Esta situación de división y malestar dio a entender al comando político de Honor Colorado que las posibilidades de recuperar Mariano Roque Alonso están pérdidas ante la falta de figuras que puedan liderar la chapa. Cada traspié de Johana dentro y fuera del Congreso perjudica a su hermano y, por ende, al Partido Colorado. Con todo, la diputada ha conseguido convertirse en una armadora clave del oficialismo en Central.



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