La diputada denunció que el problema de fondo es “la intolerancia que hay en ese lugar”. “Tuvimos que aguantar agravios por parte de un colega hacia un compañero de nuestro equipo. Le escuchamos en silencio porque uno tiene que esperar el turno para hablar, por lo menos yo fui educada de esa manera”, subrayó.

“Me alteraron bastante porque no se puede trabajar así. El espectáculo es bastante triste porque el Congreso, que debería ser el ejemplo donde se debaten ideas, justo ahí no se puede”, comentó.

Ortega manifestó que el incidente comenzó cuando se le preguntó al diputado Yamil Esgaib por su título de administrador de empresas. Según Ortega, Esgaib se limitó a atacar a su denunciante, el diputado Raúl Benítez.

«Él dice que tiene todos los documentos y que no tiene que rendirnos cuentas (…) Cuando hay dudas sobre alguien que ejerce una banca uno tiene que ser el primer interesado en salir a aclarar y buscar los documentos», expresó.

“De los gritos de ayer te puedo decir que fue 100% de intolerancia. No quiero ponerme en papel de víctima, pero coincide en que siempre que hablamos las mujeres, hay más gritos del otro lado», remató.