El armamento, presuntamente adquirido en Paraguay, tenía como destino final el estado de Río Grande do Sul, según informó la PRF. Las autoridades brasileñas sospechan que el arma fue adquirida en este lado del río Paraná y formaba parte de una ruta de tráfico destinada a abastecer organizaciones criminales en el sur del Brasil.
El día anterior, agentes de la misma institución policial incautaron 26 fusiles de diferentes calibres y 16 pistolas, en un camión que ingresó de la Argentina, lo que evidencia el intenso tráfico de armas en la región de la Triple Frontera por parte de las organizaciones criminales.
El procedimiento se llevó a cabo en la noche del jueves sobre la BR-277, en la localidad de Santa Terezinha de Itaipu, durante una fiscalización de rutina a un automóvil Fiat Cronos. En el vehículo viajaban un conductor de aplicativo y un pasajero que había abordado el servicio en Foz de Yguazú.
Durante la inspección, los agentes solicitaron la apertura del maletero y encontraron una mochila y una caja de sonido. El conductor explicó que había sido contratado para trasladar al pasajero hasta Cascavel y que incluso recibió una propuesta para llevarlo hasta la ciudad de Lajeado, en Río Grande do Sul, por 6.000 reales, oferta que finalmente no aceptó.
Los policías sospecharon de la caja de sonido al detectar que presentaba señales de haber sido abierta anteriormente, además de un peso incompatible con el aparato y piezas sueltas en su interior. Tras desmontarla, hallaron un fusil calibre 7,62 completamente desarmado y dos cargadores envueltos en plástico bolla.
Ante la evidencia, el pasajero fue arrestado por tráfico internacional de armas de fuego y puesto a disposición de la Policía Federal en Foz de Yguazú. El conductor fue trasladado en carácter de testigo para prestar declaración sobre el caso.



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