El imputado, quien enfrenta cargos por abuso sexual en niños, se encuentra recluido de forma provisoria en la Dirección de la Policía de Alto Paraná, a cargo del Juzgado Penal de Garantías.

De acuerdo con los antecedentes, el sindicado habría realizado actos sexuales con la menor, desde que ella tenía 10 años de edad, en el interior de una vivienda ubicada en el km 22 Acaray de la ciudad de Minga Guazú. Los abusos consistieron en manoseo hasta consumarse el coito. Las agresiones comenzaron a inicios del 2024 y se prolongaron hasta mayo del 2025.

La investigación se inició el 13 de mayo de 2025, tras una denuncia presentada por CODENI de Minga Guazú. Inmediatamente, como parte de las diligencias, la niña fue trasladada a la sede fiscal, donde un médico forense constató un “desgarro antiguo de himen”. Además, una evaluación psicológica del Centro de Atención a Víctimas del Ministerio Público colige la sospecha de ocurrencia de actos sexuales en la víctima.

Por lo tanto, la Fiscalía Especializada ordenó inmediatamente la detención preventiva del sospechoso, quien estuvo un tiempo prófugo hasta que fue capturado el 16 de julio pasado durante un procedimiento policial realizado en el km 22 del distrito de Minga Guazú.

Finalmente, la fiscal Vivian Coronel inició el proceso penal contra el presunto abusador y sustenta la imputación en suficientes indicios fácticos. Los elementos de sospecha incluyen la denuncia de Codeni, el informe de la inspección médica forense y el informe psicológico N°524/2025.

La conducta del procesado se califica preliminarmente bajo el Artículo 135a, incisos 1°, 2° (numerales 2 y 4), 3°, 4° y 5° (numeral 1) del Código Penal, modificado por la Ley N°7394/24, en concordancia con el Artículo 29, inciso 1° del Código Penal.