Los tres puntos utilizados por el nuevo Masón, Juancho Acosta, son también el símbolo de lo justo, de lo bello, de lo verdadero, emblemáticamente representados por las tres luces del candelabro que está sobre el trono del Venerable Maestro.

El neófito Gobernador, debe enorgullecerse del poder agregar su firma los famosos tres puntos que representan también tres cualidades indispensables al masón: sabiduría, voluntad e inteligencia.

Esas cualidades son absolutamente inseparables y deben existir en equilibrio perfecto en el masón. Si no hay armonía en esas tres cualidades tendríamos un ser monstruoso.

Si él fuera solamente voluntad, será un bruto repleto de energía perso sin amor, sin inteligencia, pues la sabiduría implica el amor y el conocimiento.

Si fuera solamente inteligencia, sería un egoísta, un inútil, que solamente cuidará de sus intereses, despreciando todo lo que no satisface a su orgullo.

Pero si fuera solamente sabiduría o amor, sería también estéril porque sus grandes y generosas aspiraciones no serían puestas en acción por la voluntad ni controladas por la inteligencia y por la razón.

En conclusión, el verdadero masón es el que posee el equilibrio, cuya amornía está representada por los tres famosos tres puntos: Sabiduría, Voluntad e Inteligencia.

Por su parte las ´beatas´ que frecuentan la Iglesia Perpetuo Socorro de Pedro Juan Caballero, lamentaron que Acosta, por sus intereses oscuros pase a conformar a esta organización secreta y contraria a la Iglesia Católica.