Juancho Acosta y otros impresentables que traicionaron a la ciudadanía pedrojuanina votaron por el despojo de 150 mil hectáreas de tierra, dejando a este municipio sin la mayoría de las Colonias más importantes.

Abel se sumó a esta maquiavélica negociación que deja en evidencia la más absoluta falta de amor a la ciudad que le dio todo.

El pueblo pedrojuanino decidirá en las próximas elecciones pasar o no la factura a estos políticos traicioneros, que en vez de traer progreso a su comunidad hicieron de todo para desmembrar a la capital del Amambay.