Según fuentes de la Gobernación, el gobernador se quedó en Pedro Juan Caballero donde encabezó festejos de cumpleaños que se extendieron hasta la madrugada y contaron con la presencia de empresarios, políticos y dirigentes del movimiento Honor Colorado.

En el ámbito eclesial hubo malestar por la ausencia de la principal autoridad de Amambay.

Para Dios no hubo tiempo. Para el cumple sí.