Duarte advirtió que la Caja de Jubilaciones y Pensiones del Personal Municipal se encuentra “prácticamente en quiebra”, lo que deja a los beneficiarios en una situación de extrema vulnerabilidad. La dirigente detalló que muchos jubilados se vieron obligados a abandonar viviendas alquiladas, mientras otros enfrentan serias dificultades para acceder a medicamentos y alimentos. Incluso, al menos 37 jubilados fallecieron en este período “de angustia y desesperación” ante la incertidumbre económica.
Si bien el intendente anunció la posibilidad de una transferencia parcial en octubre, los jubilados exigen el cumplimiento inmediato y total de las obligaciones, señalando que los retrasos afectan directamente su calidad de vida y ponen en riesgo la sostenibilidad del sistema previsional municipal.



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