Leticia María Brizuela, viajó 250 kilómetros, desde San Juan Nepomuceno, departamento de Caazapá, hasta Asunción, para que el magistrado le entregue una orden de pago, para después retirar un cheque de la Contaduría General de los Tribunales y posteriormente lo puede efectivizar. El monto corresponde a lo que logró embargarle la firma X Fácil, que solicitó el finiquito de la demanda, impulsada durante la gestión de la exjueza, Liliana González de Bristot, imputada.

María Leticia fue una de los miles de docentes que fueron víctimas del esquema criminal de la mafia de los pagarés y que funcionó durante años, impunemente, en varios Juzgados de Paz de Capital y de otros puntos del país.

El Observador