La publicación del diario Abc Color refiere que Marchuk cursó una especialización en ciencias penales, quedando registrado el título en diciembre de 2023.

En su calidad de jueza especializada en crimen organizado, Marchuk cobró notoriedad por expresiones tildadas de vulgares e incongruentes con su calidad de magistrada, al usar expresiones como “sin llorrooo” en redes sociales, al momento de defender el fallo de la Sala Constitucional en pleno que dejó firme la destitución de Kattya González del Senado.

Este comentario trajo a colación, expresiones similares emitidas anteriormente y por la misma vía, contra la abogada Esther Roa, recordó la misma días atrás en entrevista con El Observador.

En ese sentido Roa, exigió la intervención oficiosa del Tribunal de Ética, por falta el decoro que debe regir la conducta de un magistrado o que directamente se “cierre ese despacho”

El abogado Jorge Rolón Luna, fue más allá y exigió la renuncia de Marchuk, puesto a que sus expresiones son incompatibles con el cargo y la responsabilidad que conlleva el mismo 

“Hay una afectación de esa apariencia de imparcialidad, cualquier observador razonable puede decir que si un juez se alegra públicamente de que una persona sufre un fallo adverso, se burla”, respondió el abogado Rolón Luna ante esta situación.    

Lo que dice el Código de Ética Iberoamericano

El Código de Ética Iberoamericano, en su artículo 45, refiere que el juez debe ser consiente que el ejercicio de la función jurisdiccional supone exigencias que no rigen para el resto de los ciudadanos. Siguiendo este lineamiento, el Código de Ética del Poder Judicial exige a los magistrados, prudencia, dignidad, imparcialidad e independencia.

Los magistrados deben abstenerse de incurrir en conductas que, directa o indirectamente, lesionen o menoscaben los valores de la función judicial y que aparezcan socialmente reprobadas, afectando su imagen y comprometiendo el prestigio y la credibilidad de la Magistratura. Están obligados a observar una conducta pública y privada, que inspire absoluta confianza. Tienen que usar lenguaje y hasta vestimenta “acordes con las reglas sociales de urbanidad, cortesía y educación”. Es deber del juez ejercer la función judicial con absoluta independencia.