En conferencia de prensa, la magistrada dijo que la fiscala del caso, Egidia Gómez (ya jubilada) pasados los seis meses, le llevó “la conclusión de su investigación era bastante minuciosa; la conclusión era sobreseimiento provisional. Yo recibo eso y fijo audiencia para preliminar. Se llega la fecha, llega se cumple el plazo y se presentan las partes. Vino el procesado, estaba la fiscalía, pero representado por Osmar Segovia, no estaba la titular de la causa que fue la que presentó el sobreseimiento. Se hace la audiencia, y se se presentan varios incidentes, entre ellos un incidente de sobreseimiento definitivo y el fundamento era de que esa droga, según el informe de peritaje de un funcionario especializado en el análisis de drogas, representante también del Ministerio Público, declara en su informe de que era bicarbonato y el bicarbonato no es una sustancia que esté previsto en la ley que sea punible”.

Aseguró que revisó todas las incidencias y “el fiscal, que es el titular de la causa,  porque la droga no era droga. “Te parece que yo puedo dudar de lo que me está diciendo el Ministerio Público, de lo que dice un especialista, perito del Ministerio Público”, cuestionó, por lo que, al dar plena fe del acto conclusivo, llegó a la convicción de que corresponde un sobreseimiento definitivo”

En otro momento, dijo que “no hay un audio donde me involucre, no hay un control de audio, un control de entrega del dinero, no hay nada”.

Manifestó que en las llamadas “no saben quién está hablando” y añadió que en una de las llamadas, que decía la prensa, era el señor Galindo con su pareja. Pero, ¿por qué Galindo va a hablar con su pareja por teléfono de una situación tan delicada si él estuvo en libertad? Él ya estaba en su casa. ¿Por qué va a hablar por teléfono? No sé, parece algo armado, no sé”.

Manifestó que “es un proceso judicial enfermo” y que ella es una persona “sumamente sana” y que esto le terminó afectando bastante. Afirmó que su trabajo es transparente. 

Cuestionó también que haya sido imputada la actuaria a su cargo, “porque firma providencias. La Corte sacó una acordada en la que le amplió las facultades del actuario.

Realmente, a mí me asustó eso porque cuando el actuario tiene más facultades, hay más responsabilidades y ahí es donde cae su responsabilidad, pero realmente ella estaba haciendo lo que la Corte le indicaba que hacía y nada no hay que ocultar en eso”.

En lo que refiere a la coima, insistió en que no hay ni una sola comunicación que la vincule a él. “A mí particularmente nadie nunca me habló. Yo no le conozco a nadie. Yo no recibí absolutamente nada y tengo mi desenvolvimiento financiero del año 2021, 2022, 2023 en la que yo nunca pude haber tenido semejante cantidad de dinero (US$ 50.000)”.

El Observador