Antes de que se cumplan los seis meses de prisión, que es la pena mínima, la jueza convocó a una audiencia de revisión de medidas, teniendo en cuenta lo que dice la Acordada Nº 1511 de la Corte, que exhorta a los magistrados a evitar que compurguen la pena mínima.

Distinto a lo que se acostumbra, la audiencia se convocó de oficio por la jueza y no por pedido de una de las partes.

En este caso, la fiscala interina María Irene Álvarez se opuso a que se levante la prisión preventiva, alegando que se trata de un hecho grave y que siguen latentes el peligro de fuga y el de obstrucción a la investigación.

La jueza explicó que todavía no se cumplen los seis meses, por lo que está dentro de lo que establece la ley y se hizo la revisión antes de que se compurgue esa pena mínima, como establece la ley. Rosarito Montanía señaló también que la prisión preventiva solo será dictada cuando fuere indispensable para el proceso y no se puede prolongar por más tiempo del que imponga la ley.

Según la magistrada, “el peligro de obstrucción a un acto concreto de investigación ha disminuido considerablemente, teniendo en cuenta lo avanzado de la investigación”, por lo que “improbablemente podrá modificar, alterar, destruir u ocultar pruebas”.

OPERATIVO DOMINATIUS, EN LA CHACARITA_30_61688899.jpg

Operativo Dominatius. El gran despliegue policial contó con la participación de unos 300 agentes de distintas unidades.

Por último, dijo que “se asegura de manera razonable que el imputado Jorge Giovanny Rodríguez Giménez mantendrá un comportamiento adecuado y de sometimiento a la Justicia”. Con todo esto, finalmente le otorgó el arresto domiciliario, que tendrá un control permanente en su vivienda, diferente al control aleatorio, que se realiza comúnmente.

Mañana Bizcocho podría ser acusado

Mañana se cumple la fecha en que la Fiscalía debe acusar o presentar otro requerimiento conclusivo en contra de Jorge Giovanny Rodríguez, alias Bizcocho, domiciliado en el barrio Ricardo Brugada, más conocido como Chacarita en Asunción.

Este año, la Policía y Fiscalía llevaron adelante el Operativo Dominatius, donde desarticularon tres bandas criminales que operaban en la zona.

Se detuvieron a líderes e integrantes de los grupos criminales (pandillas) autodenominados Cara de Guerra, Yogurt y Candula. Según los investigadores, las pandillas se dedicaban al microtráfico y a la venta de armas de fuego.