Durante las cinco horas de recorrido, las juezas observaron claras diferencias entre las celdas privilegiadas y el resto de los pabellones. “No estamos contra el bienestar de las internos, pero sí cuestionamos que se logre mediante cobros”, afirmó Wyder, subrayando indicios de irregularidades.

La magistrada instó al ministro a usar los canales formales para reclamos, reafirmando que el objetivo es garantizar transparencia en el sistema penitenciario.