La fiscala Victoria Acuña mencionó que se está probando la responsabilidad de los acusados en el presente caso. La semana pasada, Gonzalo Deiró declaró ante el Tribunal de Sentencia que tanto Soares como Guachiré montaron una especie de esquema de recaudación en el que los ganadores de licitaciones debían dejar maletines con dinero en su oficina y que posteriormente eran llevados al P-MAS, nucleación política de ambos.

Camilo Soares y Alfredo Guachiré, ex director de la Unidad Operativa de Contrataciones, enfrentan juicio por supuesta lesión de confianza en la causa conocida como “coquitos de oro” en la que existiría un perjuicio de G. 1.224 millones.