La validez del título universitario del senador cartista Hernán Rivas saltó a la luz pública luego de que la exsenadora Kattya González (independiente) y el diputado Raúl Benítez (independiente) en octubre del 2023 solicitaran al senador oficialista, miembro del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) que esclarezca como obtuvo su título de abogado o bien su renuncia al cargo.

Este tema generó tensiones dentro del Senado que tiempo después forzaron a que Rivas pida permiso como miembro titular del JEM. De hecho, una de las versiones extraoficiales que circuló en su momento apuntaba a que las investigaciones impulsadas por González sobre este tema habrían sido un factor que “colmó el vaso” dentro del oficialismo y derivó en su destitución.

La exsenadora Kattya González (independiente) en una de sus tantas presentaciones ante la Corte. La exsenadora Kattya González (independiente) en una de sus tantas presentaciones ante la Corte.

Tras el sobreseimiento definitivo de Rivas, González cuestionó duramente el fallo y sostuvo que: “Para la ‘justicia’ paraguaya Rivas es abogado”. Según su análisis, la resolución judicial no solo cierra el caso del legislador cartista, sino que abre la puerta a una validación generalizada de títulos irregulares.

Un precedente “nefasto” con alcance masivo

La exlegisladora fue más allá al advertir sobre las consecuencias del fallo e indicó que el Paraguay está jodido: “Este precedente es nefasto y sus consecuencias son expansivas como una bomba nuclear, porque acaban de blanquear no solo a Rivas sino a todos los títulos “mau” expedidos o vendidos o comprados de esas universidades de garage".

“Este fallo protege a Rivas y a los políticos que compraron status académico fingiendo ser profesionales pero deja desprotegida y a su suerte a toda nuestra sociedad que estará a merced de un abogado que empeñe tu libertad, a un médico que te corte la pierna equivocada, a un profesor que no enseña y así hasta el infinito. El Paraguay está jodido con esta brutal impunidad y protección política”, indicó.

González también criticó el razonamiento jurídico que, a su criterio, deja sin herramientas al sistema judicial: “No se puede castigar la producción falsa del documento por una supuesta prescripción que el fallo no calcula y transparenta, pero tampoco se puede perseguir el uso de ese documento; porque al no poder investigar si es falso o no, por ‘duda razonable’ o ‘falta de certeza’ sos profesional (médico, abogado etc)”.

Y resumió su postura con una frase contundente: “Es una locura este país”.