En Villarrica, Don Joel Oviedo irrumpió ayer, desesperado, en un acto oficial y entre llantos pidió que le ayuden a comprar medicamentos para su hermano, internado en UTI a causa del coronavirus. Dijo que ya había gastado mucho y que ya no tenía más dinero para adquirir los fármacos. Mencionó que en su casa también estaba otros dos enfermos: su madre de 90 años y otro hermano. “Estamos sufriendo. Mi hermano está a punto de morir y ya no tengo dinero para comprar medicamentos”, decía.

La escena sensibilizó a todo el país y muchos se identificaron con la situación que vive el hombre. Pero no ocurrió lo mismo con el presidente Mario Abdo, quien, ante la consulta de los periodistas, en tono burlón dijo: “no soy médico, moopio che aikuaapata”, refiriéndose a la falta de remedios.

Luego ordenó que se le compre los medicamentos al ciudadano que imploraba por ayuda. Pero durante la entrega, otra vez humillaron al hombre, ya que lo obligaron a agradecer al gobierno por la entrega y “cumplir con su promesa”.

Ante la indignación generalizada, se realizó una convocatoria a través de las redes sociales para concurrir esta tarde a la Plaza Uruguaya, para la protesta modo covid. Los organizadores piden llevar ropas negras y mascarillas.