Hace algo más de un año, en plena ola de indignación en todo Estados Unidos por el asesinato de Goerge Floyd, Rittenhouse, que tenía entonces 17 años acudió a la ciudad del estado de Wisconsin armado con un rifle de asalto. Los abogados defensores han hecho buena su versión de que el joven actúo en legítima defensa propia al ver amenazada su vida tras acudir como un patriota a defender a su vecindad en medio de los disturbios. La Fiscalía, que no ha podido demostrar sus acusaciones, consideraba que Rittenhouse había hecho acto de presencia como un justiciero.