Los albirrojos arribaron cargados de orgullo luego de una inolvidable campaña que tuvo su capítulo final ante Argentina. Tras igualar 0-0 durante el tiempo reglamentario, Paraguay se impuso por 5-4 en la definición por penales y se quedó con la presea dorada.

El plantel fue recibido entre abrazos, aplausos y muestras de cariño por decenas de personas que se acercaron para celebrar junto a los protagonistas la conquista en Santa Fe.

Los rostros de los jugadores reflejaron la emoción de volver a casa como campeones. Algunos compartieron abrazos con sus familiares, mientras que otros se reencontraron con hinchas que llegaron para acompañar la llegada de una generación que escribió una nueva página para el  fútbol paraguayo.

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El título tuvo además un significado especial por la manera en que se consiguió. Paraguay ya había derrotado a Argentina en la fase de grupos, remontando un partido que comenzó adverso, y volvió a enfrentarlo en la gran final. Esta vez, el encuentro terminó sin goles y todo se definió desde los doce pasos.

La tanda de penales volvió a teñirse de albirrojo. Paraguay fue efectivo y terminó celebrando ante la selección argentina, repitiendo así la conquista de la medalla de oro que había conseguido en los Juegos Odesur de 2022.