El analista explicó que el país atraviesa una transformación estructural impulsada por la instalación de nuevas plantas de etanol, el avance de la producción porcina, el crecimiento de la avicultura y la expansión de los sistemas de confinamiento, sectores que demandan cada vez más volumen de granos.
"Paraguay está teniendo cambios muy positivos. Hay nuevas industrias de etanol, nuevas industrias avícolas y porcinas que se están instalando, además de mucho más confinamiento. El consumo está creciendo muchísimo", afirmó.
A esta realidad se suma Brasil, que continúa siendo un comprador constante de maíz paraguayo y adquiere anualmente entre 1,8 y 2,2 millones de toneladas, además de las exportaciones realizadas por las multinacionales a través de la hidrovía.Según Sanabria, cuando se proyecta el crecimiento de la demanda interna y se agregan los requerimientos de exportación, surge un escenario que obliga a aumentar la producción nacional.
"Si sumamos el consumo local futuro, las alcoholeras funcionando a plena capacidad, las industrias porcinas, avícolas, los confinamientos, Brasil y las exportaciones por río, el número no cierra. Vamos a necesitar más maíz", aseguró.
El especialista sostuvo que, ante este escenario, el mercado tendrá dos caminos posibles: una fuerte valorización del cereal o una expansión significativa de la superficie cultivada. "O el precio se dispara o empezamos a incrementar áreas, porque efectivamente se va a necesitar más maíz", enfatizó.
Actualmente Paraguay mantiene una superficie relativamente estable de entre 850.000 y 920.000 hectáreas de maíz zafriña cada año. Sin embargo, aumentar esa área no será una tarea sencilla debido a las diferencias climáticas y productivas que existen entre las distintas regiones agrícolas del país.
Sanabria explicó que los ciclos de siembra y cosecha de la soja condicionan directamente las posibilidades de expansión del maíz, especialmente en la zafriña. "No es tan fácil porque tenemos distintos ciclos y distintos momentos de siembra según cada departamento. No todos los productores pueden entrar al mismo esquema productivo", indicó.
A pesar de estas limitaciones, consideró que la tendencia es clara y que el país deberá encontrar mecanismos para incrementar la oferta del cereal si pretende acompañar el crecimiento de las nuevas cadenas agroindustriales.



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