El artículo 6 del Tratado de Extradición entre Italia y Brasil, firmado en Roma en 1989 y ratificado en 1991, prevé el derecho de rechazar una petición de extradición si la persona involucrada "es ciudadana del país al que se pide dicha extradición", destaca en una entrevista con EFE el abogado italiano Angelo Cascella, experto de derecho deportivo.
"Eso funciona con personas que no sean brasileñas o italianas, pero en este caso, se trata de un ciudadano brasileño y Brasil puede negarse. Eso sí, Italia podrá presentar los detalles de la condena, explicarlos a Brasil, y luego se tomarán unas medidas", explica.
Antes de que Italia pueda formalizar la petición de extradición, de todas formas, será necesario esperar que se aclaren las razones de la decisión del Supremo, algo que puede tomar algunos días o algunas semanas.
Existen, no obstante, otras situaciones que, potencialmente, podrían permitir la detención de Robinho.
"Puede ser que Italia pida una orden de detención internacional. En Europa, los países tienen un acuerdo por el que este trámite es más simple. A nivel internacional, eso vale si el condenado viaja a otro país, que tiene un acuerdo con Italia para la extradición", informó Cascella.
Un arresto provisional en Brasil también es una posibilidad, aunque evidentemente el país sudamericano seguiría teniendo la última palabra.
El Supremo italiano rechazó el recurso presentado por los abogados de Robinho, que defendieron al futbolista al asegurar que la chica tuvo relaciones sexuales voluntarias con el brasileño.



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