El cambio busca garantizar el bienestar del actor, pero también el de sus hijas menores, Mabel y Evelyn, quienes continúan visitándolo con frecuencia para compartir momentos cotidianos como desayunos y cenas, según relató Heming Willis al New York Post.

La decisión no fue sencilla. La esposa del actor, de 47 años, confesó que priorizó el entorno y la estabilidad de sus hijas al tomar esta determinación:

“Fue una de las decisiones más difíciles que he tenido que tomar hasta ahora, pero sabía que, ante todo, Bruce querría eso para nuestras hijas”, señaló en la entrevista con Diane Sawyer.

Aunque la ubicación exacta de la nueva residencia no fue revelada, la medida permite a Willis recibir la atención necesaria mientras la familia mantiene una rutina de visitas y encuentros que refuerzan los lazos familiares en este delicado momento.