Lula (PT) derrotó a Flávio (PL) en una remontada electoral histórica. Unos días después, Flávio Bolsonaro abordó ilegalmente un avión con destino a Estados Unidos, aun después de haber sido instado por la Policía Federal a entregar sus pasaportes. El hijo de Jair Bolsonaro está siendo investigado por lavado de dinero y por supuestamente favorecer a plataformas de apuestas deportivas.
Según la agencia Reuters, el ingreso de Flávio a territorio estadounidense fue autorizado por el gobierno de Trump. El candidato derrotado por Lula en las urnas recibiría así refugio en el país. La fuga se produjo a través de Argentina, con ayuda del gobierno de Javier Milei.
Según expertos, la huida de Flávio hacia Estados Unidos tendrá un fuerte impacto en las relaciones entre Washington y el gobierno de Lula, aunque todavía es pronto para hablar de una ruptura diplomática. En los últimos meses ya se acumulaban tensiones que han profundizado la crisis entre ambos países.
Además, Eduardo Bolsonaro, quien según el diario O Globo habría coordinado la fuga de su hermano Flávio, a su vez se encontraba en Estados Unidos tras huir de la justicia brasileña. Eduardo fue condenado por el Supremo Tribunal Federal (STF) por coaccionar a la Justicia al actuar junto a autoridades estadounidenses para presionar a Brasil con el fin de lograr la liberación de su padre, que cumple arresto domiciliario por intento de golpe de Estado.
Apoyo mientras salga rentable
Según Dawisson Belém Lopes, profesor de política internacional de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), la participación de Washington en el plan de fuga de Flávio podría ayudar a Trump a desviar la atención de su baja popularidad a pocos días de las elecciones legislativas intermedias del 3 de noviembre, en las que el Partido Republicano corre el riesgo de perder la mayoría en al menos una de las cámaras.
Por su parte, Roberto Goulart Menezes, profesor titular de Relaciones Internacionales de la Universidad de Brasilia (UnB), considera que la llegada de un nuevo integrante de la familia Bolsonaro a Estados Unidos puede terminar perjudicando la imagen de Trump.
"Eso no ayuda en nada. La imagen que proyectan los Estados Unidos es la de un país que da refugio a criminales. Allan dos Santos [investigado por el STF y prófugo] está allí caminando libremente. Eduardo Bolsonaro también", señala.

Destituido y buscado por la Justicia, Eduardo Bolsonaro se encuentra en Estados Unidos.Imagen: Niyi Fote/TheNews2/IMAGO
Al mismo tiempo, el experto no descarta que Flávio pueda quedarse sin el respaldo de Trump si así conviene al presidente estadounidense. "Trump tiende a ser más pragmático. En este momento, Estados Unidos prácticamente está abandonando a Zelenski. No tiene aliados, tiene intereses. Si tiene que abandonar a alguien, lo hará", opina Menezes.La participación de Milei
El martes 27 de octubre de 2026, una información publicada por el sitio Infobae ya había señalado que la fuga de Flávio Bolsonaro se produciría a través de Puerto Iguazú (Argentina). El gobierno de Milei insistió en negar que el hijo del expresidente Jair Bolsonaro se encontrara en territorio argentino. Se llegó incluso a rumorear que ya estaba en Estados Unidos.
Lo cierto es que Flávio Bolsonaro permanecía oculto y, con ayuda de Santiago Caputo, principal asesor de Javier Milei, llegó al aeropuerto de Puerto Iguazú recién por la noche, varias horas después de que circulara la versión de que ya se encontraba en suelo estadounidense. Finalmente, el miércoles 28 de octubre de 2026, en una carta de tono golpista difundida tras aterrizar en Estados Unidos, agradeció a Milei por la ayuda brindada durante la fuga.
Las relaciones entre los gobiernos de Milei y Lula son prácticamente inexistentes. Tras la victoria electoral de Lula, el gobierno argentino, que apoyó a Flávio Bolsonaro en la elección presidencial perdida frente al líder del PT, declaró que no reconocería el resultado de los comicios.
Falta de argumentosHasta la tarde del miércoles 28 de octubre, el gobierno estadounidense tampoco había reconocido la victoria de Lula. Uno de los argumentos centrales fue el cuestionamiento, sin presentar prueba alguna, del resultado electoral, pese a que Flávio sufrió una remontada inédita entre la primera y la segunda vuelta y terminó quedando 4,4 millones de votos por detrás de Lula. El senador del PL anunció, inmediatamente después de que el Tribunal Superior Electoral (TSE) confirmara el resultado, que impugnaría la victoria de su oponente.
Bolsonaro se apoyaba en el argumento de que el horario de votación el día de la elección se extendió durante dos horas. Fue medida autorizada por el STF, pero que los partidos de ambos candidatos, el PT y el PL, habían solicitado.
La acusación sin pruebas sobre un supuesto fraude electoral, utilizada repetidamente por Trump y por sus aliados, entre ellos los Bolsonaro, también fue retomada por el presidente estadounidense al referirse a Brasil. Sin embargo, en esa misma declaración Trump dijo que "le agrada" el presidente reelecto.
Dentro de pocas semanas, Lula tendrá la oportunidad de abordar personalmente el asunto con Trump. En diciembre, ambos líderes participarán en la cumbre del G20 en Miami. Por lo pronto, legisladores del PT ya han presentado ante la Justicia una solicitud para que el nombre de Flávio Bolsonaro sea incluido en la lista roja de Interpol.





