Pese a la desaceleración con relación al resultado de septiembre, que registró un aumento del 12,7%, la inflación anual acumulada en Argentina alcanzó la marca del 142,7%.

Este resultado anual representa la tasa de inflación más alta desde 1991 y es un factor relevante a considerar en las próximas elecciones presidenciales del país, que se llevarán a cabo el 19 de noviembre.