La Comisión Nacional de la Competencia (Conacom) inició una investigación preliminar para analizar la estructura del mercado de la carne, con el foco puesto en las posibles prácticas anticompetitivas de los frigoríficos. El proceso busca determinar si existen acuerdos desleales que afecten a los productores y a los consumidores, como el remarque artificial de precios o el retaceo de cortes para disminuir la oferta.

El análisis abierto por el Departamento de Investigación de Conacom fue de oficio, sin embargo, existe un precedente de pedido realizado por la Cámara de Diputados, que debatió en su última sesión sobre el incremento, presuntamente injustificado, de cortes de carne para el consumidor. El director de Investigación, Ricardo Gavilán, explicó a LPO que buscan identificar si los frigoríficos están tomando medidas en conjunto para "cartelizarse".

"El hecho de que existan pocos actores dominantes en un sector, como puede ser que ocurra con los frigoríficos, no constituye una falta en sí misma. Lo que analizamos actualmente es la posible existencia de acuerdos que limiten la competencia", señaló.

Actualmente, solamente existen cinco frigoríficos a nivel local, por lo que resulta evidente la hiperconcentración del sector cárnico en manos de unos pocos. Conacom solicitó información clave a las principales empresas del rubro, a la vez que emitió consultas a la Cámara Paraguaya de la Carne (CAC) y la Asociación Rural del Paraguay (ARP). Gavilán dijo que, en una primera revisión, observarán si los frigoríficos con estructuras de costos distintas ofrecen un precio final similar o igual.

Randy Ross, presidente de la CAC. 

Randy Ross, presidente de la CAC. 

Además del perjuicio que puede generar la cartelización a los productores, Gavilán señaló que también evaluarán si los frigoríficos redujeron intencionalmente la oferta de ciertos cortes para manipular los precios en el mercado. Esta práctica es conocida como retaceo y representa una violación directa a la ley de competencia.

Semás atrás, la ARP hizo público un comunicado donde expresó su preocupación por el aumento de hasta un 30% en los precios de la carne, y en el que dejó en claro que los productores no vieron mejoras en sus ingresos. Además amenazó con presentar una denuncia ante la Conacom, pero finalmente no lo hizo.

El hecho de que existan pocos actores dominantes en un sector, como puede ser que ocurra con los frigoríficos, no constituye una falta en sí misma. Lo que analizamos actualmente es la posible existencia de acuerdos que limiten la competencia

El reporte preliminar de Conacom se espera para fin de mes y, en caso de tener un dictamen, se pondrá a disposición de la comisión para establecer sanciones a las empresas que estén cometiendo violaciones a la ley de la competencia. Esta investigación deja un clima de tensión nuevamente entre frigoríficos y productores, quienes desde hace unos años están disputándose los márgenes de beneficios.

Por el lado de los ganaderos, la solución que ofrecen para llegar a un precio justo es la creación de un Instituto Nacional de la Carne, con representación de varios sectores y una línea de trabajo con sustentos técnicos para que la trazabilidad de los costos esté abierta a todos y así no se puedan marcar precios artificiales.

Sin embargo, la iniciativa es rechazada por los frigoríficos porque consideran que se estaría regulando el mercado y, si se vieran obligados a bajar sus precios de venta, saldrían perdiendo margen, siendo tomadores de precios internacionales.