Según informó la televisión estatal VTV, los investigadores entraron el fin de semana en una fábrica de la provincia de Binh Duong, cerca de Ho Chi Minh, y encontraron a los trabajadores empaquetando miles de preservativos usados para ser revendidos.

La Policía indicó que las bolsas repletas de profilácticos almacenadas en la fábrica pesaban más de 360 kilos, lo que equivaldría a unos 345.000 preservativos que iban a ser preparados y distribuidos en el mercado.

El periódico Tuoi Tre indicó que Pham Thi Thanh Ngoc, dueña de la fábrica, confesó que recibía cargamentos de condones usados todos los meses y que, para limpiarlos, los hervía en agua, los dejaba secar y les daba forma con un artilugio de madera de forma fálica antes de venderlo a un precio aproximado de 0,17 dólares el kilo.