La duquesa de Cambridge llegó acompañada de su esposo, el príncipe William -heredero al trono británico-, quien también tuvo que resguardarse bajo un paraguas mientras ambos daban conversación a los niños de una escuela primaria local invitados al evento.

Catherine, que durante años llevó el pelo castaño, aclaró ahora su melena, que luce más larga de lo habitual y ondulada en las puntas.

Visto el repentino aguacero, la princesa sugirió a los profesores: "Déjenlos entrar, llevémoslos dentro, llueve a cántaros", al tiempo que levantó su paraguas para proteger a algunos de los pequeños.

Los estudiantes iban a enseñar a la pareja, ambos de 43 años y padres de tres hijos, la vida acuática que habían descubierto en el estanque del museo londinense, pero finalmente acabaron haciendo actividades en el interior.

A principios de agosto, la duquesa, muy centrada en iniciativas para la primera infancia, lanzó a través de la fundación que preside una serie de cortos animados con el objetivo de apoyar el desarrollo social y emocional de los niños.

La princesa de Gales anunció en enero de 2025 que el cáncer -de tipología desconocida- del que había sido diagnosticada un año antes está "en remisión" y en los últimos meses ha efectuado un retorno gradual a sus compromisos oficiales y a sus labores benéficas.