«Me siento tan manipulada. Y cuando te manipulan, una no se da cuenta al principio. Te va llegando información en momentos distintos. Creo que ahora me doy cuenta de hasta qué punto me manipularon. Está claro que lleva tiempo procesarlo, pero hubo una serie de hechos que hicieron que pensase que algo no estaba bien», dijo la princesa, a quien le presentó a Epstein una amistad cuya identidad no quiso revelar.

Las nuevas revelaciones sobre Epstein difundidas a finales de enero probaron que Mette-Marit, quien se disculpó en dos ocasiones y prometió dar más explicaciones, mantuvo un contacto con éste en 2014, un año después de que la princesa asegurara que había dejado de comunicarse con él cuando se conocieron por primera vez sus lazos en 2019.

«Es muy importante para mí asumir la responsabilidad por no chequear su pasado de forma más detallada y por ser tan manipulada y engañada como lo fui. Pero también es importante precisar que nadie me tiene que tener lástima, sino a todas las víctimas que sufrieron los duros ataques y merecen justicia», dijo Mette-Marit, quien dijo desear «no haberlo conocido nunca».