La queja es grave y con números: centenares de mesarios y apoderados que trabajaron ayer bajo la lluvia en los distintos locales de votación no cobraron un solo guaraní.

"Ellos hicieron el compromiso y ahora no se hacen encontrar. La gente nos presiona por lo que ellos prometieron", sostuvieron indignados los apoderados a nuestro medio.

Según relataron, la promesa fue de pago por el día de trabajo, viático y comida. Hoy los teléfonos no atienden, el grupo de WhatsApp quedó en silencio y en la Seccional nadie da la cara.

La imagen que hoy recorre la ciudad lo resume todo: la cúpula de apoderados posando para la foto haciendo el "1" ayer, y abajo, el meme que ya es viral: la ANR en llamas y las ratas huyendo con los maletines.

De la promesa de "vamos a recuperar PJC" a dejar colgados a sus propios soldados. Esa es la realidad del coloradismo pedrojuanino tras la derrota.

Desde el comando de Guillén, hasta ahora, silencio total.