El comunicado sugiere una relajación del ultimátum para que los civiles abandonen la zona en un plazo de 24 horas, emitido a primera hora del viernes. La orden, que obligaría al desplazamiento de alrededor de un millón de palestinos en tan solo un día, fue criticada por la ONU y organizaciones de derechos humanos.

Los bombardeos sobre Gaza (foto), en represalia por la muerte de 1.300 civiles israelíes en ataques terroristas de Hamás —que domina el enclave—, continuarán, al igual que el asedio al territorio hasta que los rehenes tomados por el grupo islámico sean liberados.

En un comunicado dirigido a los residentes del enclave, el ejército israelí afirmó que "seguirá operando con una fuerza significativa en la ciudad de Gaza y hará esfuerzos para evitar dañar a los civiles" .