El pasado 13 de febrero, altos mandos del Primer Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV) acordaron una nueva tregua entre facciones, las más importantes de Brasil. Así lo confirmaron los servicios de inteligencia de ese país, que monitoreaban las comunicaciones entre las dos organizaciones.

A través de abogados de ambas organizaciones, sus líderes, Marcos Willians Herbas Camacho -alias Marcola-, líder del PCC, y Marcio dos Santos Nepomuceno -Marcinho VP-, jefe del Comando Vermelho, llegaron a una suerte de acuerdo. El pacto fue comunicado posteriormente mediante un "salve" (aviso) a los miembros de ambos grupos criminales a nivel nacional, según confirmaron varios medios brasileños.

Aunque en un principio, le objetivo de la tregua sería el de unir fuerzas para fortalecer a ambas facciones en el manejo de las cárceles federales y presionar al gobierno brasileño para obtener mejores condiciones para su miembros, entre ellas el acceso a visitas íntimas, no se descarta que que se traduzca en otros aspectos de las organizaciones criminales.

A través de abogados de ambas organizaciones, sus líderes, Marcos Willians Herbas Camacho -alias Marcola-, líder del PCC y Marcio dos Santos Nepomuceno -alias Marcinho VP-, líder del Comando Vermelho, llegaron a un acuerdo de tregua 

Medios de ese país confirmaron que la información fue corroborada por agentes del Ministerio Público de São Paulo e investigados de los estados de Amazonas, Rio de Janeiro, Pará, Brasilia y Minas Gais.

Marcos Willians Herbas Camacho, alias

Marcos Willians Herbas Camacho, alias "Marcola".  

Estadão ConteúdoJoedson Alves

La preocupación de las fuerzas de seguridad del país vecino es que la unidad de las organizaciones se extienda a una convergencia de intereses y refuerce el tráfico internacional de drogas y armas. Ambas facciones ya mantenían un pacto de no agresión dentro de San Pablo y Río de Janeiro hace algunos años.

Esta situación ya fue alertada a las fuerzas de seguridad paraguayas, atendiendo a la creciente influencia de estas dos organizaciones, pero sobre todo el PCC en el sistema penitenciario paraguayo y en el control del tráfico de drogas y armas en la Triple Frontera. Fuentes del sistema penitenciario paraguayo señalaron a LPO que, aunque el acuerdo involucra principalmente al relacionamiento de estas organizaciones con el sistema penitenciario brasileño, no se pueden descartar consecuencias en Paraguay.

Fuentes del sistema penitenciario paraguayo señalaron a este medio que, aunque el acuerdo involucra principalmente al relacionamiento de estas organizaciones con el sistema penitenciario brasileño, no se pueden descartar consecuencias en Paraguay 

En ese sentido, destacan que Paraguay viene realizando un trabajo arduo en el bloqueo de las comunicaciones entre los altos mandos de estas organizaciones y sus denominadas "sintonías" a nivel país. Este trabajo, mayoritariamente de inteligencia y con una alta colaboración del Brasil les ha permitido la captura de altos mandos locales y su posterior remisión a las cárceles de su país.

 Marcio dos Santos Nepomuceno, alias

 Marcio dos Santos Nepomuceno, alias "Marcinho VP". 

UOL BrasilGentileza

Las fuentes no descartan que la tregua tenga un impacto en aquellas penitenciarías de Paraguay con alta presencia de "afilados" a estas organizaciones, donde no se descarta nuevos intentos de fuga o amotinamientos.

Asimismo, la alerta se aplica además a todo el sistema de seguridad, ante un posible crecimiento del poder de fuego de estas organizaciones unidas. Las fuentes señalan que gran parte del trabajo que realizan en nuestro país consiste en el control de los cabecillas locales de la organización en las celdas de máxima seguridad, evitando así que las órdenes de las "sintonías" superiores bajen a las menores.

Parte del trabajo que realizan en nuestro país consiste en el control de los cabecillas locales de la organización en las celdas de máxima seguridad, evitando así que las órdenes de las 'sintonías' superiores bajen a las menores 

Fuente del sistema de seguridad confirmaron también a este medio el trabajo que realizan con el sistema bancario y gremios comerciales para evitar el manejo de mucho dinero en efectivo en las sucursales de zonas fronterizas, para evitar así ser blanco de ataques de estas facciones.

Expertos en seguridad coinciden con altos mandos en la materia en el Gobierno al señalar que el principal foco de crecimiento de estas organizaciones está en el crecimiento de la demanda, que precisamente, no está en países de la región, sino del norte global y que mientras no se ataque esa demanda, seguirá creciendo la oferta.

Actualmente, según fuentes oficiales, el Primer Comando da Capital cuenta con al rededor de 1.000 "soldados", en una población tota de al rededor de 17.000 personas privadas de libertad al cierre de 2024. Sin embargo, el sistema tiene la capacidad para albergar poco más de 11.000 personas. El hacinamiento y las pésimas condiciones son propicias para el crecimiento de estas organizaciones criminales que se aprovechan de estas condiciones. 

LPO