Aseguró que si no se ha avanzado es porque las decisiones siempre se tomaron en la capital del país, sin tener en cuenta la opinión de los gremios organizados de la frontera. “Saben por qué no hemos podido cambiar a la fecha nada de lo que hemos intentado, porque siempre se manejó desde la Capital las decisiones que son del mercado de turismo, con medidas que no tienen fundamentos de uso y utilidad para el mercado de frontera”.

Mencionó que, a partir de esta situación que se plantea con la pandemia, se juntaron distintos gremios de las ciudades de fronteras y decidieron trabajar sobre una norma pensada de acuerdo a la necesidad del mercado de turismo de compra.

La reacción a esta osadía fue inmediata desde los gremios de la capital. “Cómo podemos atrevernos a no consultarles a ellos lo que nunca consultaron con nosotros, porque de allá sale la norma y nosotros tenemos que acatarlas, pero si nosotros planteamos la norma ya queda como algo demasiado atrevido para una decisión que puedan tomar los que están más allá de Calle Ultima; esa es la verdad”, enfatizó.

DISTINTO

Airaldi comentó que la situación que se presenta hoy es distinta a la de años anteriores, debido a que ahora se tiene la competencia que representa las tiendas francas brasileras instaladas en ciudades de frontera, como el caso de Foz de Yguazú (Brasil), frente a Ciudad del Este y de Puerto Yguazú (Argentina), con su zona de Duty Free.

“La situación ahora es de altísima competencia. Si le sumamos ahora la pandemia, el mercado quedó muy complicado y es más difícil que nos levantemos si no tenemos un modelo que dé esperanza la gente que tiene sus inversiones en Ciudad del Este; un poco de esperanza porque se va a tener que adecuar a lo que se está intentado, estamos por el camino correcto”.

Insistió que hace años que se busca un nuevo régimen de turismo que esté adecuado a lo que los empresarios de frontera pretenden. Es un tire y afloje constante con el Gobierno para tener un régimen adecuado a las necesidades de las ciudades de frontera.

PARTICULARIDAD

“Este régimen tiene una particularidad y planteamos desde el vamos que sea como depósitos, en otras palabras, todas las mercaderías que ingresan ya no tocan territorio aduanero, es decir, no están gravados por aranceles, IVA y Selectivo al Consumo, excepto el impuesto a la renta”.

Apuntó que, según las leyes vigentes, el único impuesto que siempre debieron pagar era el Impuesto a la Renta. “Ninguno de los señores que hoy comercian en la frontera están en desacuerdo en pagar el 100 por ciento, pero que sea el único impuesto que hay que grabar, porque al turismo extranjero, no residente, no se le cobra en los países serios impuestos internos”.