Los fundamentalistas han expresado su deseo de formar un “gobierno representativo”. Para la comunidad internacional, el cumplimento o no de este compromiso será una primera señal de cuánta confianza se puede depositar en ellos.

Ayer, los talibanes desfilaron en Kandahar a bordo de vehículos militares, entre ellos muchos Humvees tomados a los estadounidenses, a la OTAN y al antiguo gobierno en el campo de batalla.

Su reto más urgente será encontrar los fondos para pagar los salarios de los funcionarios y mantener en funcionamiento las infraestructuras vitales (agua, electricidad, comunicaciones). /AFP