Según explicó Lemir, el examen forense no halló heridas cortantes provocadas por un elemento filoso externo. Las laceraciones observadas se debieron fundamentalmente a la ruptura de órganos y huesos que terminaron saliendo hacia afuera a causa del impacto. Además, la placa radiográfica no mostró ninguna lesión por arma de fuego. Debido al estado del cuerpo, no fue posible extraer sangre para realizar análisis toxicológicos.
Estos hallazgos refuerzan la versión de una muerte accidental por caída desde gran altura y aportan certeza a la investigación del Ministerio Público. En una ciudad donde los hechos violentos generan preocupación ciudadana, la precisión forense resulta clave para evitar especulaciones y orientar correctamente las pesquisas.
La confirmación de Lemir cierra una etapa importante del caso y permite a las autoridades concentrarse en otros aspectos de la investigación, mientras se espera el informe final que dé cuenta completa de las circunstancias.



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