Según dijeron fuentes diplomáticas a LPO, Rubén Ramírez Lezcano no estaba convencido de mantener su postulación a la secretaría general de la Organización de Estados Americanos (OEA), pero por una cuestión de organicidad, el canciller tuvo que salir a decir el jueves que su candidatura nunca estuvo en duda.

Las notas de respaldo de los demás países se manejan con total discreción, comentó a este medio un funcionario de Cancillería, si bien ese tipo de compromisos no son necesariamente vinculantes en el día de la votación. Uno de los motivos por el cual Lezcano había especulado con su renuncia fue que no tenía los 17 votos garantizados para suceder a Luis Almagro al frente de la organización.

La Julieta Heduvan señaló la candidatura del canciller paraguayo estaba prácticamente descartada hasta el martes, pero el triunfo de Donald Trump animó a Santiago Peña a disputar el espacio. Con el regreso del republicano, el vínculo con Estados Unidos podría redefinirse en las formas y, en menor medida, en el fondo. La apuesta de Paraguay por la OEA es, en cualquier caso, una moneda de cambio y también una ventana para llamar la atención del magnate. 

Santiago Peña. 

Santiago Peña. 

Tanto Ramírez Lezcano como Peña aclararon esta semana que Paraguay aún quería conducir la organización en el periodo 2025-2030, luego de que el vicecanciller Víctor Alfredo Verdún, planteara que el país estaba evaluando retirar la postulación del ministro de Exteriores en plena asamblea extraordinaria de la OEA, realizada en Washington.

Uno de los motivos por los que Paraguay amagó con bajar a Lezcano, en teoría, fue el desacuerdo con el presupuesto de la OEA para 2025, que fue aprobado con 31 votos a favor, uno en contra y otro ausente. Peña se había quejado de que justo cuando Ramírez Lezcano hablaba de la importancia de la OEA como un organismo multilateral con impacto real, sus miembros votaron por vender inmuebles y disminuir los recursos.

La apuesta de Paraguay por la OEA es, en cualquier caso, una moneda de cambio y también una ventana para llamar la atención de Donald Trump

La elección del secretario general se realizará en marzo y, aparte de la candidatura de Ramírez Lezcano, asoma la del canciller de Surinam, Albert Ramdin. El caribeño cuenta con una ventaja porque se había desempeñado como adjunto del chileno José Miguel Insulza, entonces secretario general de la OEA, entre 2005 y 2015.

Donald Trump. 

Donald Trump. 

AP

De manera preliminar, los países que respaldarían a Ramdin son los que integran la Comunidad del Caribe, como por ejemplo Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Monserrat, Saint Kitts y Nevis, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Surinam y Trinidad y Tobago: unos 15 votos en total, es decir, una cifra para nada despreciable. 

Con Paraguay estarían Argentina, Brasil, Uruguay, Perú, Bolivia, Chile, Panamá, Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, República Dominicana, probablemente México, Canadá y EEUU. La victoria de Trump reavivó las expectativas en el Gobierno de Peña. Paraguay puede presumir de ser el socio más fiel de EEUU debido al reconocimiento de Taiwán y el respaldo a Israel en el conflicto que sacude a Medio Oriente.

Peña quiere enfocar la relación con Washington en la cooperación económica, el comercio y las coincidencias en política exterior, donde la carrera por la OEA le sumaría puntos. El presidente no quiere que la cuestión de las sanciones siga empañando el vínculo con la Casa Blanca. Como dijo a LPO un reconocido político colorado sobre sus correligionarios que sobreactuaron la euforia por el triunfo de Trump a la espera de que levanten las sanciones: "qué valle que son". Una sentencia con la que Lezcano y Peña podrían coincidir.